Ya he visto la película y me lo he pasado muy bien. El comienzo es espectacular. McClane tiene la facultad de estar en todos los saraos y gracias a sus habilidades logra salvar la vida de un hacker el que debía llevar a una comisaría, al cual una panda de asesinos quiere dar pasaporta. McClane pasará el resto de la película protegiendo a este hacker y haciendo frente a los malos, porque ni el FBI ni ninguno de los cientos de cuerpos de seguridad nacional de los EEUU son capaces de hacer nada al respecto, vamos como lo que pasó cuando el 11-S que hasta que las torres cayeron nadie se enteró de lo que estaba pasando, cómo para poder hacer algo al respecto, como se explicó perfectamente en United 93.
Cuando a McClane le zurran la badana eso me gusta, lo vemos rodar por el suelo, recibir una somanta de palos y acabar magullado con cortes en todo el cuerpo. No me va tanto cuando hacen uso de los efectos especiales y se convierte en un despropósito, porque no vienen a cuento, ni ayudan a la historia, y echan por tierra todo lo conseguido hasta entonces, que no es poco. Me gustó muchísimo la primera y segunda parte, y esta al final queda como una entretenida película de acción con escenas bien resueltas y poco más. Será un éxito porque la saga es de sobra conocida y McClane tiene muchos seguidores. Ahora Willis no tiene un pelo en la cabeza, pero mantiene su sentido del humor caústico e inalterable su modo de despachar a los malos.
Además gracias a McClane nos enteramos de que podemos hacer con un arma si nos vemos apurados, aunque deseo no vernos nunca en una situación pareja.